6 maneras de evitar que te despidan

A menos que seas el dueño de una empresa, tu trabajo no está 100% seguro (y en realidad, aunque lo seas). ¿Cómo puede cualquiera asegurarse de algo así en una economía que está en recesión, siendo que estos días es común -incluso para las empresas más grandes- realizar despidos masivos? Es hora de tomar acciones para proteger tu puesto, y tal vez ganar una promoción. He aquí un plan de seis puntos para asegurarte que no sólo sobrevivas a la crisis económica mundial, sino que prosperes.
1. GÁNATE AL GRAN JEFE
Es como seducirlo (no, no de ese modo). “Es como cuando quieres llevarte a alguien a la cama: tienes que imaginarte qué es lo que más enciende a tu jefe” dice Stephen Viscusi, autor de Bulletproof Your Job. Necesitas que él piense que eres más que un simple empleado en la nómina.
Conversa con él durante el almuerzo o en los períodos de descanso y cultiva algún interés común con él en algo que no esté relacionado al trabajo, dice Viscusi. Luego busca información en Google sobre ese tema, suscríbete a algún blog que trate de ello y te convertirás en una fuente confiable de información para él.
2. CONTÉN TUS EMOCIONES
“Muchas decisiones sobre despidos están basadas en relaciones y percepciones acerca de cuánto colaboras con la organización” dice Terry Del Percio, director y fundador de una empresa consultora en EE.UU. llamada Work Strategies Company. “Si das la contra constantemente o muestras frustración, no serás visto como alguien que contribuye al trabajo aunque realmente lo hagas”.
Si estás estresado, ve a desahogarte en vez de correr el riesgo de parecer un histérico. Excúsate y ve a dar una vuelta fuera, o retrasa alguna cita para hablar con un superior, dice Del Percio. Es tu trabajo ser activo y positivo y hacer contribuciones valiosas.
3. COMPITE SIN COMPETIR
Protegerse contra el despido es como el viejo chiste acerca de los dos tipos en el bosque: un oso los empieza a perseguir y ambos corren, pero de pronto uno se detiene y se pone zapatillas. El otro le pregunta a gritos qué está haciendo, y el otro tipo responde “no necesito correr más rápido que el oso, sólo más rápido que tú”.
Seguramente haz escuchado la típica frase de “haz más con menos”. Siempre está vigente en tu oficina, y eso es para ti una oportunidad. Hazte cargo de proyectos difíciles que no se le han dado a nadie más o que todo el mundo evita. Si fallas, hay pocas probabilidades de caer en picado; pero si tienes éxito, vas a ser un héroe.
4. TOCA TU CLAXON
Anunciar tus triunfos puede resultar fastidioso para algunos. Pero hay que ser realistas: tus superiores deben saber cuánto te costó conseguir esa última venta.
Cuéntales todo acerca de ello pero modestamente. Si un cliente escribe halagando tu trabajo, pásale esa nota a tu jefe pero dale el crédito del éxito a todo tu departamento. Él juzgará por sí mismo a quién realmente están agradeciendo y estará impresionado por tu enfoque de trabajo en equipo. En tu resumen anual, cuantifica tus logros en términos del ahorro que has logrado, ingresos que has conseguido y clientes que has retenido. En una economía difícil, los números son lo único que todos quieren escuchar.
5. DIVERSIFICA TU PORTAFOLIO
Mientras más habilidades tengas, más roles puedes realizar. Es más fácil despedir a alguien que se especializa en una sola cosa. Mientras te encargues de una amplia variedad de tareas en diferentes sectores de tu compañía, incrementas el número de maneras en las cuales tu empleador te evalúa.
Únete a equipos cuyos proyectos afecten a múltiples departamentos. Exponerte a gente que esté más allá de tu círculo de trabajo ampliará tu entendimiento de la compañía y te hará más visible. Y cuando los presupuestos de la empresa sean recortados la empresa estará feliz por tu interés en hacerte cargo de otras tareas además de las que te corresponden.
6. RELACIÓNATE CON QUIEN TE LLEVÓ
Es ingenuo pensar que sólo el desempeño decide quién se queda durante una recesión, dice Viscusi. “Ellos tienen que despedir a alguien”. Así que si te puedes quedar con el jefe que te contrató, es más probable que él recuerde por qué lo hizo y cómo haces tu trabajo. Eso puede salvarte.
Si tu jefe se va a otro departamento, pregúntale si puedes seguirlo, dice Viscusi. Si no puedes, mantente en contacto: invítalo a almorzar mensualmente, déjale saber sobre tus logros y ayúdalo en cualquier proyecto que tenga que ver con sus nuevas funciones. De esa manera él estará involucrado en tu trabajo y podrá protegerte -o al menos redactar una buena carta de recomendación cuando lleguen las temidas cartas de despido.
***
Tags Technorati: Hombre, Criterio, Trabajo, Despido, Despedir, Recesion, Crisis.
Tags Blogalaxia: Hombre, Criterio, Trabajo, Despido, Despedir, Recesion, Crisis.
Leave a Reply
Additional comments powered by BackType


