Nov 25

Anterior…

A varios se les debe haber caído la mandíbula de sorpresa al ver el título de la primera parte de este artículo, pero también deben concordar en que existen razones muy fuertes para sostener una afirmación de este tipo. Existen una serie de mitos acerca de la formación de un compromiso estable: que ocurre cuando un amor inescondible y eufórico rodea a ambos, llenos de dulzura y miel; que nace del amor a primera vista; que es tener que renunciar a tu lado de macho polígamo, que ella tiene que ser perfecta. Con esta segunda parte trataremos de derribar los últimos dos mitos relativos a esta experiencia, que puede ser -dependiendo de cómo se maneje- la mejor decisión de tu vida o la peor metida de pata.

MITO 3: AMBOS TIENEN QUE TENER MUCHO EN COMÚN

Bórrate de la cabeza la idea de que tú y ella necesitan tener un montón de intereses y hasta valores compartidos. Una de las mejores cosas acerca del matrimonio es tener otro par de ojos y oídos a través de los cuales disfrutar el show. Por tanto, digamos que no es una apuesta ganadora buscar a alguien “de nuestro tipo”. Todo lo que necesitas en común es que ambos sean personas. Bueno, ok, sí necesitan estar de acuerdo en cuestiones generales muy importantes, como tener hijos, por ejemplo. Pero incluso si tú eres un físico que gusta de basarse en hechos y ella es un espíritu libre que afirma que la ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia, no hay razón por la que ambos no puedan encontrar la felicidad juntos. Si tú y ella son demasiado parecidos, algunas veces podrá faltar oxígeno en el cuarto.

MITO 4: ELLA TIENE QUE TENERLO TODO

Algunas veces los hombres nos quejamos del matrimonio porque valoramos a una mujer que tiene todo lo que nosotros queremos y luego descubrimos que no tiene todo lo que andábamos buscando. Algo así como lo que pasaría con un electrodoméstico. Bueno, he aquí las respuestas a esas preguntas que te dan vueltas en la cabeza: sí, es lo suficientemente bonita. Sí, es lo suficientemente inteligente. Sí, es lo suficientemente divertida. Pero todo eso es irrelevante; es como preguntar si un auto flota. Muy frecuentemente, tu ansiedad es menos acerca de ella que de cómo el resto de gente evaluará tu elección de pareja. Una mujer no necesita ser despampanante ni tener un coeficiente intelectual tremendo para ser una fabulosa compañera y alguien que traiga amor a tu vida. Piénsalo de esta manera: si ella es menos que perfecta, ya hay algo más que ambos tienen en común.

Al final de todo, sólo hay un asunto que realmente interesa: ¿luchará y permanecerá a tu lado cuando vengan los problemas? ¿cuando haya poco dinero o los resultados de las pruebas salgan mal, se meterá contigo al refugio para enfrentar la tormenta? Si ella es incondicional, parece quererte y disfruta el sexo contigo, y no se ve con cara de bulldog, tómala del brazo y haz tu vida con ella. Recuerda que es verdad la frase que dice que más oportunidades se pierden por culpa de la indecisión que por malas decisiones.

Y finalmente, considera la idea -frecuentemente expresada por terapistas- que dice que los hombres que no pueden comprometerse pueden no sentirse dignos de recibir amor. Sí, es una cuestión psicológica, pero hazte un autoexamen para estar seguro. Sé lo mejor que la vida le puede ofrecer a ella.

***
Tags Technorati: , , , , , .
Tags Blogalaxia: , , , , , .

Leave a Reply

Additional comments powered by BackType

preload preload preload