
OlvÃdate de los mariscos y vayamos directamente a lo que está cientÃficamente comprobado. En la primera parte de este artÃculo, analizamos la estructura de la entrada y plato principal de una cena cuyos ingredientes pueden lograr una elevación -placentera- del lÃbido. Y ello, claro, lleva a otras consecuencias aún más agradables (sólo que no se te ocurra comer mucho, porque no servirÃa de nada). He aquà la segunda parte.




Últimos Comentarios