Feb 18

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5. Contén los gemidos

Una vez que dejas la escuela, sólo la gente del cuarto de al lado en el hotel al que has ido debe poder escuchar tus/sus alaridos durante alguna de sus sesiones conjuntas. Claro, puedes tener sexo en la casa de tus suegros -es más, hasta deberías-. Pero nada de ponerte bullicioso. Todo lo que tus suegros deben saber es que tú y su hija son novios respetuosos. A ningún padre -ni siquiera a ti, cuando te toque- le gustará escuchar a su hija decir “¡Sí! ¡Sí! ¡Sigue! ¡Aaah!…”

6. Pregunta acerca de sus familias

No preguntas del tipo “¿Pero han considerado que el tío Hugo sí pueda ser culpable?”. Más bien, del tipo “¿Y cómo fue que todos en la familia terminaron tocando la guitarra?”. Tu clave es ésta: no estás alabando o lisonjeando porque eres débil y estás necesitado, sino porque eres humilde y fuerte, y lo suficientemente seguro y cómodo como para alabar las historias del resto.

7. Usa sus nombres

Si tus hijos van a tener tu apellido, ponles como primer nombre alguno del lado de la familia de ella. Es una modo de considerar que la cultura de ellos también debe ser trasladada a la siguiente generación. ¿Ya no se puede? puedes hacer como que tu hijo se parece a su abuela materna, y pretender que eso te agrada, aunque tu suegra parezca Doña Tremebunda. Si la gente se siente muy considerada, te considerará también bien.

8. Recuerda cuál es tu género

No caigas en el mito de que en el matrimonio no hay roles. Un buen yerno no deja que sus suegros piensen que su hija hace cosas tales como podar el jardín, sacar la nieve, llevar a los hijos al aeropuerto, ir a las diez de la noche a comprar una pizza, etcétera. Por supuesto que ella es capaz de hacer eso, pero no importa.

Permite a tus suegros tener la idea de que tu fortaleza física es una ventaja para su hija, que tu presencia en su vida le ofrece protección contra los peligros del mundo -incluyendo las cuchillas del césped, el tráfico en la avenida y estar en estacionamientos oscuros. Eres su esposo, encárgate tú de eso.

9. Sé su abogado defensor

Cuando ella critique a sus padres, no te subas al carro de las críticas. Ella lo considerará desleal. Trata suavemente de ponerte del lado de ellos, aún si estás de acuerdo con su crítica. El hecho que alguien que comparta el cuarto con ella esté velando por los intereses de sus padres hará que se sienta más independiente de ellos. Sé cuidadoso; no armes una defensa vigorosa que no considere sus sentimientos, sino una suave sino una que tenga en cuenta lo que significan. Ella se dará cuenta que es afortunada de estar ahora contigo.

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