Jan 21

hombre-dinero.jpg

 

Como en casi cualquier ámbito, un mal hábito financiero revela mucho acerca de tu carga emocional. Estos son cuatro fallas comunes y sus curas.

 

El benefactor

 

Estás listo para usar tu tarjeta de crédito para complacer a la gente que quieres.

 

Diagnóstico: Estás tratando de comprar amor o afecto, o tratar de no sentirte culpable por el tiempo que pasas fuera de casa, dice Richard Salmen, asesor financiero senior de GTrust, una firma de planeamiento financiero en EE. UU.

 

Prescripción: Abre una cuenta de ahorros para Navidades o cumpleaños y pon un poco de dinero cada semana. Cuando la fecha se acerque, tu saldo es tu presupuesto y punto. Luego haz lo que Salmen le dice a sus clientes: compensa la diferencia con calidad de tiempo en casa.

 

El loco de la hoja de cálculo

 

Tus cuentas reciben más atención que tu esposa.

 

Diagnóstico: Piensas que estás controlando tu dinero, pero es él el que te controla.

 

Prescripción: Pregúntate esto: si te quedara un día de vida, ¿cómo te gustaría pasarlo?. Seguramente no delante de tu hoja de excel. “Eso te recordará que las relaciones personales y la familia, no el dinero, son lo más importante” dice George Kinder, fundador del Kinder Institute. Después de revisar tus cuentas, pierde algo de control y divide algunos deberes monetarios con tu esposa.

 

El sobreviviente

 

Te pones al día en tus cuentas esporádicamente y te mueres de miedo de ver tu estado de cuenta.

 

Diagnóstico: Esto es frecuentemente un signo de una división rígida; estás separando tu vida en trozos distintos. Es una táctica de sobrevivencia que indica que tu vida pasa y sólo sobrevives pero no la vives, según Kinder.

 

Prescripción: Configura tu cuenta para que haga pagos automáticos, pero establécete una meta de ahorros con pasión -un viaje para vacaciones, un auto, un juego de dormitorio-. Ello te dará una razón para dedicarte a tu dinero regularmente.

 

El avaro

 

Te sientes mal si tienes que comprarte nuevos zapatos pero feliz cuando juntas varias bolsitas de mayonesa de los restaurantes de comida rápida.

 

Diagnóstico: “Estas son personas que trabajan duro y se obsesionan por su futuro” dice Salmen. Negarse la diversión que implica pagar algo de dinero es una forma de sobrevivencia.

 

Prescripción: Contrata a un contador y luego derrocha. “Tener un análisis objetivo que te diga que tu futuro es seguro te dará libertad” dice Kinder. “Necesitas permiso para gastar y un recordatorio de que ello puede mejorar tu calidad de vida”.

 

***
Tags Technorati:
Tags Blogalaxia:

Leave a Reply

Additional comments powered by BackType

preload preload preload