Dec 24

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Primero, dos generalizaciones: Los hombres meten la pata y las mujeres son histéricas (lo opuesto también puede ser verdad, antes de cualquier comentario adverso). Por suerte, ellas tienen -cuando nos quieren- la debilidad de ver lo mejor de nosotros y darnos una segunda oportunidad.

 

Para el siguiente ejercicio, imagina que has metido la pata. Veamos si tienes el criterio para salir ileso.

 

1. Tú y Ursula tienen planes de encontrarse en el restaurante a las 7:00 PM. Cuando llegas (a las 7:30 PM) Ursula está en la puerta a punto de irse. ¿Cómo logras que se quede?

 

a. Le explicas a Ursula que media hora no es realmente muy tarde.
b. Insistes en que habían quedado 7:30 PM y no cedes hasta que Ursula diga que podría haber sido verdad.
c. Le das una explicación detallada explicándole todo lo que pasó que hizo que llegaras tarde.
d. Corres, llegas sin aliento y antes que Ursula pueda decir una palabra, le dices “cuando venía hacia acá, me quedé pensando en lo que me dijiste la otra noche, y creo que estoy de acuerdo contigo”.

 

La respuesta es D. Es natural querer aplacar el enojo de Ursula. Lo que es más importante es que ella se ha sentido triste y dolida. La tardanza masculina trae a la mente femenina ideas de abandono. Ella estaba triste porque no habías llegado, y lo único que crece más rápidamente que su ira era su necesidad de afecto.

 

Dale un adrenalínico disparo de justamente eso: total e inmediato enfoque en ella, en sus ideas, sus necesidades, su día, su ropa. Puede llegar a olvidarse que llegaste tarde.

 

2. Estás yendo a la fiesta de cumpleaños de tu nueva novia. No tienes regalo y el único lugar cercano es una pequeña tienda cerca. ¿Qué haces?

 

a. Le compras algunas cosas simples -un paquete de 6 cervezas, unos dulces, un CD. Ella pensará que tu regalo es original, y que tú también.
b. Le dices que no has conseguido nada todavía. Has estado buscando pero no pudiste encontrar algo que te gustara para ella.
c. Llamas a un amigo o amiga que también está camino a la fiesta y le preguntas si puedes tú entregar su regalo.
d. Le dices que has ordenado algo pero aún no ha llegado, y luego ordenas algo cuando llegas a la casa para arreglar la situación.

 

La respuesta es B. Si estás camino al cumpleaños de tu novia y no tienes regalo, es probable que hayas estado viviendo perdido en medio de la selva amazónica. Tal vez sea esa imagen de antisocial lo que a ella le guste de ti. Aún así, hay una fina línea entre la rebeldía y ser totalmente ocioso (opción a), no tener imaginación -y que ella te acuse de insensible (opción c) y ser pasivo e inepto (opción d). No rechaces la opción B porque sea una mentira.

 

Lección: no se trata de lo que pasó sino de lo que podría haber pasado. Dile de todo el tiempo que te la pasaste buscando, que habían cosas que te parecía que sí podían ser, pero que en último grado, nada es perfecto. Ella va a querer creerte tanto como pueda. Convencer a alguien que es tan especial que era difícil encontrar para ella un objeto digno es un regalo en sí mismo.

 


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One Response to “Situaciones de prueba (1/3)”

  1. Paz says:

    Pareces psicólogo, creo que me casaría contigo jajaja

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