Cómo reaccionar ante sus emociones
Dec 6th, 2007 by Diego
No hay ninguna manera fácil de explicar cómo una conversación con una mujer puede ir de sensual a amarga en segundos. Tal vez ella tuvo un mal dÃa en el trabajo o no durmió lo suficiente. O tal vez dejaste la tapa del inodoro arriba. Algunas veces la vieja excusa de las hormonas es la causa; ellas afectan los neurotransmisores de su cerebro, según Donnica Moore, fundadora de DrDonnica.com. Ella no espera que tú comprendas todas sus emociones, pero estos 5 tips la mantendrán feliz, y a ti tranquilo.

No te culpes
“Los hombres generalmente asumen que el mal humor de una mujer es por ellos y eso los enoja. Eso es lo peor que puede pasar” dice Joshua Coleman, autor de The Lazy Husband. Considera qué más puede haber ido mal en su dÃa. Mostrar que te preocupas por ella ayudará a mejorar la situación.
No le eches la culpa a la regla
Si pasa que está con el sÃndrome pre menstrual, no sugieras que ésa es la causa. Sólo muéstrate comprensivo con su molestia.
Date cuenta de la verdad desnuda
Las mujeres quieren que el sexo sea parte del “pegamento” psÃquico de la relación. Pero pueden ser tÃmidas en pedir lo que ellas quieren en la cama. Si ella siente que no te has dado cuenta de las pistas que te da, pensará que ambos no están conectados. Investiga, pero no estés a la defensiva. Algunos hombres interpretan las observaciones como crÃticas, dice Coleman. Cerrarse a sus sugerencias puede hacerla sentir desplazada, y nadie ganará.
Sé equitativo
Una división desigual del trabajo usualmente la saca de sus casillas, dice Cathi Hanauer, editora de The Bitch in the House. “Las mujeres están obsesionadas con que las cosas deben ser por igual, mayormente porque ellas en general terminan haciendo más” dice Hanauer. Hazte cargo de una de sus tareas regulares: cocina la cena, pasea al perro, ve a la panaderÃa.
Sé Tarzán
“Cuando una mujer se pone furiosa, grita y golpea con sus puños sobre tu pecho” dice Regena Thomashauer, autora de Mama Gena’s Marriage Manual. Tu trabajo: déjala ventilarse sin ponerte también furioso. Y no te sientas como que tienes que arreglar lo que la está poniendo como loca. En vez de eso, llévala a la ducha, cepilla su cabello, enjabona su espalda. Ella lo recordará -y te lo devolverá- cuando esté de mejor humor.

