Oct 31

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Todos tenemos medios para averiguar algo. Tu novia tiene la internet y una red de amigas chismosas. Hay pocos secretos estos días; con una llamada telefónica o un click, ella puede descubrir tu ropa sucia -ese fin de semana que dijiste que tenías que trabajar, lo que gastaste un determinado día con tu tarjeta y dónde. Así, una confesión preventiva puede ser conveniente.

“Admitir algo incorrecto, malo o ilegal frecuentemente implica una disculpa instantánea” dice Greg Fox, autor de Coming Clean: The Best and Worst of DailyConfession.com. También es lo mejor para ella, si se hace con habilidad e inteligencia. Ésta es tu guía de tres pasos para exponer tu pasado sin apartarla de tí.

1. Lo que deberías decirle

“Antes de hablar, pregúntate dos cosas” dice Evan Imber-Black, autor de The Secret Lie of Families. “Primero, si es una información relevante que tu pareja debe conocer; y segundo, si revelarlo fortalecerá tu relación y tu cercanía con ella”.

Ejemplos: una enfermedad de transmisión sexual es altamente relevante, como lo es una bancarrota para una pareja que está comprando una casa. Pero tu breve trabajo como stripper puede permanecer en privado. Otros temas obligatorios: estancias en prisión y titulares en algún diario que puedan tener algún tipo de repercusión actual; llevar una terapia o estar en rehabilitación; compromisos o matrimonios frustados y cualquier período de convivencia que hayas tenido con alguien por 6 meses o más.

2. Cuándo se lo debes decir

Sé transparente cuando tu relación esté en piloto automático. “No es aconsejable contar todo en períodos de inseguridad” dice Imber-Black. Tampoco quitarle el brillo a algo ni agrandar una grieta. No estropees un fin de semana romántico con discusiones escandalosas -pero tampoco estés planeando escapadas para aplazar el decir la verdad. “No esperes tanto como para que la otra persona te diga ‘¿por qué no me dijiste esto antes?’” dice Katherine Macie, psicóloga conductual en Virginia, EE.UU.

Ejemplos: Un martes sin mucha ocupación en el garaje luego de unas semanas sin pelear estará bien. Justo antes que tus invitados lleguen para tu fiesta de compromiso, no tanto. El mejor momento: justo después que ella revele sus más íntimos secretos. Por supuesto, cuando la situación te obliga, empieza a hablar. Si una ex está por revelar infidelidades pasadas o una deuda pendiente está por provocar una bancarrota, terminarás en el noticiero.

3. Lo que no necesitas decir

Ten cuidado con tu historia sexual, con cuánto compartes de ella. Los problemas en las relaciones están causados frecuentemente por historiales sexuales, de acuerdo a Marilyn A. Fithian, investigadora del Center for Marital and Sexual Studies. Esa ocasión con tu ex en el hotel, el número de parejas que has tenido, o dónde aprendiste esa posición sexual… descártalo.

“Mientras más específico seas, más fácil es para ella visualizarte en esas cosas y más daño le harás” dice Fithian. Si debes contar algo, que sea en general. De otra manera, según Fithian, “ella empezará a pensar ‘no soy la adecuada. No estoy a la altura. ¿Dónde aprendió eso?’. Mientras menos digas, mejor”.

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