“No me siento bien”
Refréscate. Terminar tu rutina con 5 minutos de actividad fácil puede hacerla más agradable, de acuerdo a un estudio realizado por Britton W. Brewer, del Springfield College de Massachusetts. “La última impresión de la gente acerca del ejercicio es la que perdura”, dice. “Si te vas refrescando, terminarás con la sensación que el ejercicio era más fácil, y estarás más dispuesto a realizarlo de nuevo”.

“Me veo como tonto”
Olvida la perfección. El ejercicio no es un show de teatro. “Mucha gente se presiona demasiado” según Carol Gallagher, autora de “Going to the Top”. “Aprender a sentirse bien y a reÃrse de un mismo en los pequeños errores es bueno para usted”. Camina, baila, disfruta de tà mismo sin preocuparte de cómo te ves.
“No tengo tiempo”
Toma en consideración los pequeños ejercicios. “La vida nunca es todo o nada, especialmente en los ejercicios” dice Gallagher. Una caminata de 10 minutos siempre es mejor que nada.
“No estoy teniendo resultados”
Prueba algún tipo de ejercicio que trabaje tanto tu parte superior como la inferior del cuerpo, como los aeróbicos con escalones o la natación. Aumentarás tu consumo de calorÃas sin sentir que estás trabajando más duro.
“Ya lo he intentando antes”
Evoluciona tu pensamiento. “Consigues aquello en lo que te enfocas” dice Gallagher. “Asà que en vez de enfocarte en aquello que no puedes hacer, concéntrate en las veces que sà hiciste ejercicio. Es la mayor prueba de que sà puedes hacerlo”.
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