Encuentra un motivo real para cambiar
Si no tienes nada en qué inspirarte, el primer idiota que te meta el automóvil en el camino tirará tus mejores intenciones por la ventanilla. Aquà hay un buen motivo que debes considerar: si eres papá, debes entender que uno de los grandes indicadores de un futuro mal conductor es tener un padre que conduzca mal.

Haz una promesa
Firma un contrato con tu esposa o novia estipulando que ella puede decirte lo que piense con respecto a tu forma de manejar. Si tú mismo te preparas con anticipación para realmente escuchar la crÃtica constructiva sin estar a la defensiva y sin rencor, tendrás el beneficio de contar con un observador objetivo de tu comportamiento al volante.
Sé tu propio testigo
El siguiente mes, lleva contigo una grabadora cada vez que manejes, haciendo una crónica “en tiempo real” de lo que piensas, sientes y haces. Cuando Leon James, un reconocido psicólogo norteamericano, comenzó con sus estudiantes de psicologÃa a documentar su comportamiento mental de esta manera mientras conducÃan, estuvieron atónitos por lo que encontraron: desde tendencias a asignar caracterÃsticas humanas de personalidad a los diferentes vehÃculos (BMWs “egoÃstas”, pick ups “obreras”, minivans “cabeza huecas”) hasta la adopción de personalidades de conducción mitológicas (héroes de acción, veteranos de fórmula 1, felinos depredadores).
Leave a Reply
Additional comments powered by BackType


