“Cómo dejé de fumar”
Jan 30th, 2007 by Diego

El lector de una revista en EE.UU. envió una nota narrando qué pasos siguió para poder dejar su fuerte adicción al cigarro. Tal vez te sirva, si estás en las mismas.
Primer paso: Estar listo.
“Hay varios factores que contribuyeron a que esta vez sà me decidiera a dejar de fumar de una vez por todas. Éste es un paso esencial para las personas que quiere dejar el hábito. Si no sienten o no están convencidos de lo malo que es para la salud el fumar, probablemente no sientan la necesidad de detenerse”.
Segundo paso: Escoge un método.
“La segunda cuestión fue encontrar el método para dejarlo. Para mi cumpleaños en Junio pasado, mi jefe me inscribió en una clase de hipnoterapia para dejar de fumar. Ya me habÃan hipnotizado antes, era simplemente relajarse, y sabÃa que la hipnosis podrÃa ser una posibilidad real de ponerle un alto a mi vicio diario, asà que estaba esperanzado. Fui al seminario e instantáneamente me descorazoné. La mujer que llevaba la terapia no parecÃa profesional. Nos apretujaron en un pequeño cuarto y ella se tomó la primera hora, o más o menos ese tiempo, en simplemente leer publicidad y papeles que parecÃan copiados con papel carbón (¡y lleno de errores!). Cuando finalmente llegó a la parte de su lectura en la que se ocupaba de nosotros, ya estaba yo listo para irme, y sentà que todo ese rato habÃa sido una pérdida de tiempo. La silla no me permitÃa estar cómodo en ninguna posición, y nunca pude estar lo suficientemente cómodo para poder entrar en hipnosis. Además, escucharla leer lo que nos decÃa no era relajante. Cuando terminamos la sesión, sentà las ganas más fuertes de mi vida de coger un cigarro. Tomé el tren de regreso y compré una cajetilla en una estación camino a casa y fumé cuatro cigarros antes de irme a dormir. Me desperté a la mañana siguiente y es allà en donde entra el tercer paso”.
Tercer paso: Enfoca tu mente.
“Me desperté pensando que como lo anterior no habÃa funcionado, lo único que realmente iba a hacer que yo dejara de fumar era yo mismo; no fumando uno menos al dÃa hasta que no fumara ninguno, ni usando gomas de mascar con nicotina, ni con hipnoterapia. Sólo yo. Esa mañana, en vez de prender mi habitual primer cigarrillo de la mañana, subà las escaleras luego de tomar mi café. Y no regresé. Sà siento que las clases de hipnosis pudieron ayudarme en algo a dejar de fumar. Me pusieron en un cuarto con gente que compartÃa sus historias acerca de cuánto tiempo habÃan estado fumando, y entendà que yo no querÃa ser parte de ese grupo. También me enseñó que cuando tengo la urgencia de encender un cigarro, algo tan simple como tomar una serie de largas y profundas bocanadas de aire podÃan ayudarme a calmar mi necesidad de fumar. Mi consejo para cualquiera es usar la fuerza de voluntad. La nicotina es adictiva, es una droga, y la única manera de sacarla de tu cuerpo es desintoxicarte. Después de tres dÃas, la nicotina está fuera de tu sistema y entonces se vuelve sólo una cosa habitual, y dejarla, aunque es difÃcil, no es imposible. Mi responsabilidad soy yo mismo, no los cigarros. En pocas palabras, y me disculpo si me alargo mucho: fuerza de voluntad, TONELADAS de agua, analgésicos para el dolor, tres dÃas de actividad inacabable para que no tengas tiempo de fumar, NADA DE ALCOHOL (al menos la primera semana), dormir tanto como sea posible (si duermes, no fumas), un amigo que te apoye, caramelos o goma de mascar (para la fijación oral), y tal vez las clases de hipnosis, simplemente para añadir un proceso orientado a dejar el tabaco. ¡Espero que esto ayude!”

